La resiliencia no se trata de no ser molestado

15

Todos conocemos a ese amigo. El que parece inmune a la rutina diaria. El estrés se les escapa. La vida golpea y se recuperan al instante. Parece sin esfuerzo. Una nueva investigación dice que no es magia. Es la química del cerebro. Y es posible que puedas fingir hasta lograrlo.

La ciencia de recuperarse

Un pequeño estudio publicado en The Journal of Neuroscience analizó a 82 personas. Les hicieron resonancias magnéticas a estos participantes mientras hacían apuestas de dinero. Los colores y las formas significaban victorias o derrotas. Tarea sencilla. Los escáneres cerebrales rastrearon los niveles de oxígeno en sangre. Querían ver cómo la gente procesaba las buenas y las malas noticias.

¿El resultado? Los cerebros resilientes no ignoraron las cosas malas. Todo lo contrario. De hecho, respondieron más fuerte a la información negativa.

Pero aquí está el giro. Esas señales más fuertes aparecieron en regiones del cerebro para el control cognitivo. Mejor regulación. Esto permitió a las personas resilientes dar un poco más de peso a los aspectos positivos al tomar decisiones finales. Sus cerebros procesaron el miedo, lo manejaron y luego aprovecharon la oportunidad.

“Estas diferencias en el procesamiento de valores podrían moldear… el comportamiento de manera que haga que algunos individuos sean resistentes al estrés”, escribieron los autores.

Cómo se ve realmente la resiliencia

Deja de pensar en ello como dureza. La resiliencia no es llevar una armadura. Se trata de flexibilidad. Thea Gallagher, psicóloga clínica, lo señala claramente. Todavía sentirás pena. Ansiedad. Frustración. Las personas resilientes simplemente no se quedan atrapadas en ello. Se adaptan.

Es un espectro. No sólo eres resistente o estás roto. Estás en algún punto intermedio. Hillary Ammon observa esta variabilidad. El trauma golpea diferente. Las respuestas varían.

Construyéndolo

Algunas personas empiezan con ventaja. La genética es así de cruel. Pero los hábitos importan. Dormir ayuda. Mover el cuerpo ayuda. La dieta no se trata sólo de abdominales; se trata de estabilidad mental.

Replantee su pensamiento. Eso salió mal. Así que lo que. Lo manejé. El orgullo importa más que el resultado.

Exponerse a una incomodidad manejable. Ten esa conversación incómoda. Establece un límite. Arriésgate. Aprende que sobrevives. La prueba es el único antídoto contra la ansiedad.

Etiquete sus sentimientos desde el principio. No dejes que hiervan. Nómbralos antes de que llegues al punto máximo de angustia. Intervenir antes.

Es una navegación práctica. El estrés sucede. Eso es un hecho. La habilidad es no dejar que se levante el volante. Tú permaneces en el asiento del conductor. Incluso cuando el camino está en mal estado. Especialmente cuando es malo.

попередня статтяEl nuevo truco para recuperar el color de piel perdido
наступна статтяProgramación de ejercicios sexuales y respiratorios: mis conclusiones sobre SXSW