Un ex entrenador de la medallista de oro olímpica Amber Glenn fue arrestado en Texas y acusado de indecencia con un niño y agresión sexual. Benjamin Shroats, de 47 años, fue detenido en el condado de Collin después de una investigación realizada por la policía de Allen sobre acusaciones de mala conducta que involucraban al menos a dos atletas, uno de los cuales era menor de edad en el momento en que comenzó la relación.
Acusaciones y restricciones legales
Las condiciones de vinculación de Shroats actualmente le impiden entrenar o enseñar patinaje artístico. El arresto se produce tras un informe de presunta mala conducta que motivó la investigación policial. Su abogado, Scott Edgett, emitió un comunicado afirmando la inocencia de Shroats: “El señor Shroats niega inequívocamente las acusaciones en su contra”. Edgett declaró además que no comentarían públicamente sobre el caso por respeto al proceso legal.
Los antecedentes del entrenador y las declaraciones pasadas de Glenn
Shroats ha sido un destacado entrenador de patinaje artístico en el área de Dallas-Fort Worth durante tres décadas. Amber Glenn entrenó con Shroats desde los nueve años hasta al menos los catorce años. En una entrevista de 2014 con Figure Skaters Online, Glenn se refirió a Shroats como un “padre de la pista” y lo describió como una figura clave en su entrenamiento, diciendo que la mantenía “en el buen camino”.
Contexto y éxitos recientes
Este caso surge cuando Glenn se encuentra en la cima de su carrera. Recientemente ganó el oro en la prueba por equipos en los Juegos Cortina de Milán, demostrando una remontada después de un programa corto desafiante en el que terminó en el puesto 13. Este incidente plantea dudas sobre la seguridad de los atletas dentro del deporte, particularmente la dinámica de poder entre los entrenadores y los patinadores jóvenes.
Los cargos contra Shroats subrayan la importancia de proteger a los menores en los deportes competitivos, donde pueden ocurrir abusos bajo la apariencia de tutoría. El caso continuará a través del sistema judicial mientras Shroats mantiene su inocencia y las acusaciones siguen sin ser probadas en los tribunales.
