La perimenopausia, la transición a la menopausia, a menudo se analiza en términos de sofocos y períodos irregulares. Sin embargo, un aspecto importante pero poco reconocido de este período es la inestabilidad del estado de ánimo perimenopáusico (PMI) : cambios impredecibles en el estado de ánimo, que incluyen ansiedad, irritabilidad y mal humor. Los expertos estiman que entre el 65% y el 70% de las personas experimentan PMI, lo que lo hace más común que el síndrome premenstrual (SPM), aunque sigue siendo en gran medida desconocido.
La ciencia detrás de los columpios
El PMI se produce debido a fluctuaciones hormonales erráticas a medida que los ovarios reducen gradualmente la producción de estrógeno y progesterona. Esta inestabilidad puede causar cambios emocionales diarios impredecibles, dejando a las personas inseguras de cómo se sentirán de un momento a otro.
No se trata sólo de sentirse “mal”; es un cambio fisiológico que puede alterar significativamente la vida diaria.
Signos comunes de PMI
Las personas que experimentan PMI a menudo informan:
- Irritabilidad y arrebatos repentinos
- Lloro o hipersensibilidad emocional.
- Ansiedad y sensación de estar abrumado.
- Dificultad para afrontar el estrés.
- Empeoramiento de los síntomas premenstruales
Estos cambios de humor frecuentemente se superponen con otros síntomas de la perimenopausia, como alteraciones del sueño, sofocos y confusión mental, lo que hace que el diagnóstico sea más complejo.
¿Quién es más vulnerable?
Si bien el PMI puede afectar a cualquier persona durante la perimenopausia, ciertas personas corren un mayor riesgo. Las personas con antecedentes de depresión posparto, ansiedad o cambios de humor menstruales severos tienen más probabilidades de experimentar PMI. La imprevisibilidad de los cambios hormonales puede exacerbar las vulnerabilidades existentes en la salud mental.
Qué hacer si reconoces estos sentimientos
Si sospecha de PMI, el primer paso es la validación : no está solo y estos sentimientos no son imaginados.
- Consulte a un profesional de la salud: Descarte otras causas (problemas de tiroides, depresión clínica) y analice las opciones de tratamiento.
- Evalúa el impacto: Si los cambios de humor son manejables y no interfieren con la vida diaria, el autocuidado puede ser suficiente.
- Busque tratamiento cuando el funcionamiento se vea afectado: Si experimenta pérdida de interés en las actividades, dificultad para concentrarse o pensamientos suicidas, la ayuda profesional inmediata es crucial.
Opciones de tratamiento
Las intervenciones efectivas incluyen:
- Ajustes en el estilo de vida (ejercicio, dieta, higiene del sueño)
- Terapia cognitivo conductual (TCC)
- Terapia hormonal (TRH)
- Medicamentos no hormonales (ISRS, IRSN)
No asuma que debe “seguir adelante” sin apoyo. Los tratamientos basados en evidencia pueden mejorar significativamente la calidad de vida.
Buscando apoyo
Si su proveedor de atención médica descarta sus inquietudes, busque una segunda opinión. La perimenopausia es una transición biológica normal, pero eso no significa que deba soportarse en silencio. Las conversaciones abiertas y la atención informada pueden marcar una diferencia significativa.
Si usted o alguien que conoce necesita apoyo de salud mental, comuníquese con:
- Llama o envía un mensaje al 988
- Chatee en 988lifeline.org
- Visite dontcallthepolice.com para obtener recursos locales.
Ignorar estos cambios de humor puede tener graves consecuencias. Buscar ayuda no es un signo de debilidad sino un paso proactivo hacia el bienestar durante esta fase desafiante.


























