La reciente muerte a tiros de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, por parte de agentes de ICE ha provocado una indignación generalizada y ha provocado conversaciones difíciles, especialmente para los padres. Muchos adolescentes están lidiando con el trauma y la injusticia de este evento, así como con un sentimiento más amplio de desesperación por la violencia en el mundo. Este artículo ofrece orientación sobre cómo navegar estas discusiones con sus hijos adolescentes.
Reconociendo la realidad
La muerte de Renee Good, baleada varias veces mientras estaba en su vehículo, es un crudo recordatorio de la brutalidad policial y los problemas sistémicos. Los videos de los transeúntes circularon rápidamente en las redes sociales, mostrando las consecuencias y provocando indignación inmediata. Muchos adolescentes están procesando este evento junto con otras formas de violencia, lo que les genera sentimientos de miedo, ira e impotencia.
Los psicólogos enfatizan la importancia de reconocer estos sentimientos en lugar de intentar endulzar la situación. “Este no es realmente el momento para tranquilizarse”, dice Barbara Greenberg, psicóloga con sede en Connecticut. “Es un momento para la educación, tanto de historia como de política, que puede ayudar a abrir conversaciones sobre nuestro país”.
Cómo responder: escuchar primero
Según Omar Gudiño, psicólogo senior del Child Mind Institute, el primer paso es escuchar los pensamientos de su hijo adolescente y validar su respuesta emocional. Ya sea que expresen miedo, enojo o un sentimiento de injusticia, es crucial ayudarlos a expresar lo que sienten.
También es importante modelar la vulnerabilidad. Mostrar su propio malestar puede hacer que los adolescentes se sientan más castigados, siempre y cuando valide su experiencia mientras comparte la suya.
“Esto no tiene mucho sentido” es a veces todo lo que podemos decir.
Gestión de la exposición a las redes sociales
El flujo constante de contenido gráfico en las redes sociales puede exacerbar la ansiedad y abrumar. Los expertos sugieren establecer límites en torno al uso de las redes sociales, fomentar descansos y tener conversaciones abiertas sobre lo que consumen.
Kris Perry, directora ejecutiva de Children and Screens, recomienda limitar la exposición: “No mires tanto contenido en este momento. Es demasiado perturbador. En lugar de eso, hagamos algo que nos haga sentir conectados y felices”.
Centrándose en pasos viables
Si bien es válido reconocer la impotencia frente a la violencia sistémica, alentar a los adolescentes a centrarse en lo que pueden controlar puede ser empoderador. Esto podría implicar asistir a vigilias, ser voluntario, donar a causas relacionadas o simplemente mantenerse informado.
La historiadora Heather Cox Richardson sugiere centrarse en la acción local: “El lugar donde se empieza a cambiar la política es a nivel local. Así que hazlo”. El hecho de que la muerte de Renee Good fuera documentada por los vecinos subraya la importancia de la conciencia y la rendición de cuentas de la comunidad.
La importancia de la bondad
La esposa de Renee Good, Becca Good, compartió una declaración enfatizando su legado de bondad y amor. Esto sirve como recordatorio de que incluso frente a la brutalidad, fomentar la empatía y la compasión sigue siendo vital.
En última instancia, hablar con los adolescentes sobre la violencia requiere honestidad, validación y centrarse en pasos viables. Al reconocer sus miedos, gestionar su exposición a contenido abrumador y fomentar la participación con movimientos locales, los padres pueden ayudar a los adolescentes a navegar estas conversaciones difíciles mientras fomentan la resiliencia y la esperanza.


























